Blog

Viajar en invierno

Cuando decidimos tener una furgoneta para todo el año necesitamos un mínimo básico para que las escapadas en los meses fríos se puedan aguantar, ya que no todos tenemos genética finlandesa para soportar 5 grados bajo cero sin tener el moquete colgando.

Estas imágenes asustan a muchos viajeros, se les quita las ganas de salir a viajar y prefieren aparcar la furgo durante estos meses y pasar el tiempo en casa junto a la chimenea con la familia, amigos, etc. Pero para algunos de nosotros estos meses son especiales para salir con la furgo. La montaña tiene sus colores, en verano podemos disfrutar de las actividades de agua, tumbarnos durante horas tomando el sol sobre el césped, etc. pero cuando llega el invierno, los viajes en furgo cambian mucho, pero no por eso son peores.


A mi personalmente me encanta pasear mientras está nevando, observar los paisajes blancos sabiendo que puedo volver a mi furgo siempre que quiera, encender la calefacción y cocinar sopa calentita mientras observo por la ventana como caen copos de nieve.

¿Que necesito tener en cuenta antes de ir con mi furgo a la nieve?

Las Ruedas

Hay que tener en cuenta que unas ruedas en un estado normal-desgastado, en carretera seca, es incluso imperceptible la vibración o la mala sensación, algo que cambia mucho sobre carreteras mojadas, con nieve o hielo. Aconsejamos que si vas a viajar mucho durante el invierno, tengas neumáticos de invierno preparados para cuando se acercan estos meses, pero en el caso de que hagas pocas escapadas, cómprate unas cadenas y úsalas. De la misma forma que guardas tus zapatitos y te pones botas cuando vas a la montaña, y más aún con nieve, tu furgo te pide lo mismo.

El freno

Claramente sabemos que muchos lectores son conductores con experiencia que estos consejos ya los conocen, pero para los más jóvenes o iniciados, frenar sobre hielo es un error grave. Hay que utilizar marchas largas y frenar lo mínimo posible, es mejor frenar a motor que frenar de pedal. Dejar una rueda rígida sobre hielo significa deslizarse sin agarre.

El agua

Muchos de nosotros tenemos depósitos de agua fuera de la furgoneta. Normalmente, los depósitos de aguas grises están debajo de la furgo, y claro, en invierno, el agua se congela muy rápido estando fuera de la furgoneta, por tanto corremos el riesgo de quedarnos sin agua (bueno, con agua pero congelada). Un consejo que damos es echar un poco de anticongelante por las tuberías o poner unas resistencias para evitar el congelamiento.

Calefacción

Si no tienes calefacción estacionaria en la furgo, esta escapada puede convertirse en una aventura que depende de tu capacidad para soportar el frío. Yo personalmente soy muy friolero, y me inhabilita mucho estar en la furgoneta sin calefacción, es decir, paseando y moviéndome por la nieve estoy muy activo, pero cuando quiero descansar dentro de la furgo, no tener calefacción me pone en un modo pasivo, de estar temblando, sin querer moverme mucho para no salir de la hibernación, en fin, para mi es un sufrimiento. No obstante, algunas personas lo soportan bien.

Yo recomiendo una calefacción estacionaria, para poder estar tranquilamente sin que el frío sea un factor acuchillante que te obliga a estar con mantas, gorro, etc. dentro de la furgo.

Gasoil (Calefacción)

En el caso de tener calefacción, recomendamos también que la escapada a la nieve sea con el depósito de gasoil lleno, ya que una nevada fuerte que nos deje sin posibilidad de avanzar con la furgo, se pasará mucho mejor y más tranquilo con un depósito de gasoil que abastezca durante un tiempo duradero nuestra calefacción estacionaria, y no estemos sufriendo por si en cualquier momento se para la calefacción y tenemos que aguantar el frío hasta que podamos mover.

La SAL

En nuestras carreteras, cuando nieva un poco, simplemente nos esperamos tres días y desaparece la nieve. Pero en los pueblos de montaña, en los pirineos, en países del norte, etc. cuando cae mucha nieve, echan sal en la carretera para que se derrita antes la nieve. Por tanto, es imprescindible que una vez bajamos de la nieve, limpiemos bien la furgo porque la sal crea óxido, y si vas mucho a la nieve corres el riesgo de que se oxide toda la parte baja de la furgo y puedas tener averías más adelante.

Ganas y ganas

Finalmente, lo más importante es que tengas muchas ganas de ir a la nieve y tengas claro a lo que vas. Ir con la furgo a la nieve no es ir al hotel, o irte de vacaciones de verano, que en el caso de que no estés muy cómodo se puede soportar unos días. Un día de nieve en la furgo, sin calefacción, puede ser muy doloroso e insoportable, asi que llévate un buen caldo de la mama, un buen cocido, y comidas que te mantengan caliente y activo.

¡Disfrutad de las fiestas de Invierno!